Tenemos que hablar de Cosby

V.O: We Need to Talk About Cosby 2022
  • 1 temp.
  • Documental

Ficha técnica

Productores/as:
Bryce Brentlinger
,
Erik Adolphson
Directores/as:
W. Kamau Bell
Reparto:
Chris Spencer
,
Doug E. Doug
,
Gloria Hendry
,
Roland Martin
Ver serie

En los últimos tiempos, muchos se han hecho la misma pregunta: ¿se puede separar el arte del artista? Aunque podríamos trasladar esta cuestión a otras celebridades, pocas plantean un reto más exigente que Bill Cosby. La docuserie Tenemos que hablar de Cosby se sumerge en el difícil caso del llamado “padre de América”, cuya reputación vuela por los aires tras ser acusado de abusos por más de 60 mujeres y condenado a prisión en 2018.

Nacido allá por 1937 en Filadelfia, Cosby empezó su carrera como cómico de stand up; aunque el público de los 80 le recordará por The Cosby Show, la sitcom que le lanzó al estrellato. En ella interpretaba a un hombre modélico: Cliff Huxtable, un padre adorable y marido ejemplar. Todo lo opuesto, como se supo después, al Cosby de la vida real: un violador en serie que aprovechó su imagen para drogar a sus víctimas y agredirlas sexualmente.

Tenemos que hablar de Cosby es una docuserie original de Showtime, en colaboración con las productoras WKB Industries y Boardwalk Pictures (Last Chance U). En detalle, la propuesta está dividida en cuatro episodios, formando un discurso complejo y doloroso sobre Cosby. Durante la serie, se alternan los incontestables logros del humorista con los testimonios de mujeres que habían sido víctimas de sus abusos entre 1965 y 2008.

Otro cómico afroamericano, W. Kamau Bell, es quien firma el proyecto. Ganador del Emmy por la docuserie United Shades of America, Bell se define a sí mismo como “un hijo de Cosby”, pues durante décadas fue seguidor del humorista, como tantos artistas afroamericanos. Para él, según se explica en el relato, la caída al infierno de Cosby significó también la de su comunidad, para la que el intérprete era más que un pionero, un héroe.

Hay que entender que, en los 60, cuando los afroamericanos peleaban por sus derechos civiles, Cosby revolucionaba la industria del espectáculo, siendo el primer actor negro protagonista de una serie, Yo, espía; y también el primero en ganar el Emmy a Mejor Actor. Asimismo, Cosby usó su influencia para que su comunidad entrara en Hollywood, obligando a que sus dobles de acción fueran negros, y no blancos pintados con betún.

La manera en la que el director de Tenemos que hablar de Cosby afronta la serie, es intentando contextualizar la dimensión revolucionaria de su figura. Bell pretende explicar el terremoto cultural y social que provocaron las acusaciones contra Cosby no solo en la industria, sino sobre todo en la comunidad afroamericana; en la que muchos se negaron fervientemente a creer en las denuncias, posicionándose en contra de las víctimas.

Con todo, el resultado de la docuserie entusiasmó a la crítica especializada. En Estados Unidos, The Hollywood Reporter no dudó en calificarla de “provocativa” e “importante”, destacando la labor rigurosa del director. La reseña de Variety, en cambio, introduce un aspecto fundamental, situando el foco en cómo la serie demuestra que “la relación entre la fama y la mala conducta es especialmente perniciosa en el caso de Cosby”.

En definitiva, Tenemos que hablar de Cosby es un estudio fundamental para comprender lo que significaron los crímenes del artista y su impacto en los afroamericanos. La serie aborda el tema con un espíritu reflexivo, preciso y comprometido, explorando al icono en sus tres facetas: hombre, leyenda y monstruo; y regalándonos una aterradora fotografía de una sociedad, la nuestra, que sigue permitiendo que tipos así se salgan con la suya.