‘Obi-Wan Kenobi’: tres cosas que nos han gustado y dos que no tanto de la miniserie de Disney+
Críticas
‘Obi-Wan Kenobi’: tres cosas que nos han gustado y dos que no tanto de la miniserie de Disney+

‘Obi-Wan Kenobi’ ha llegado al final de su camino. El regreso de uno de los personajes más queridos del universo ‘Star Wars’ ha levantado elogios y críticas a partes iguales, así que analizamos los altos y bajos de la miniserie y elegimos tres cosas que nos han gustado y otras tres que no tanto. Avisamos que contiene SPOILERS del final.

Por Ignacio Parrón - 23 Jun 2022

Qué difícil es cumplir con las expectativas de un fandom, y más con uno como el de Star Wars. Y si encima hablamos de un proyecto en torno a un personaje tan querido, si no el que más, de la franquicia. Obi-Wan Kenobi ha llegado a su fin tras seis episodios en los que los fans se han dividido entre los que han amado el regreso de Ewan McGregor a la galaxia y los que han salido decepcionados por el resultado. Pero como nada es luz u oscuridad, salvo la Fuerza, vamos a repasar tres cosas en las que ha acertado la serie de Deborah Chow y otras dos en las que nos parece que podría haber sido mejor.

LO BUENO

1. Obi-Wan/Ewan McGregor

Ewan McGregor regresa como Obi-Wan Kenobi
Ewan McGregor regresa como Obi-Wan Kenobi / Disney+

Qué bueno es tener de vuelta a Ewan McGregor en el universo Star Wars. Las primeras secuencias del primer episodio fueron como un regreso al pasado. El tiempo no solo no parece haber pasado por el actor escocés, sino que parece que tan solo transcurrieron unos meses desde que dejase de interpretar al maestro jedi, y no casi dos décadas.

La pausa que tenía Obi-Wan al hablar, sus característica forma de cruzar los brazos, incluso las escenas de batalla; todo sigue igual y, a la vez, nada lo es. Porque todo ha cambiado. Tras la Orden 66, los jedis han sido perseguidos y masacrados a lo largo de toda la galaxia. Y, lo que es peor, Obi-Wan tuvo que matar a su padawan, su amigo, su hermano. O eso cree. La huella que ha dejado todo esto en el antiguo maestro es tan profunda que ha tenido que cerrarse a la Fuerza.

'Obi-Wan Kenobi' está centrada en la huida a Tatooine de su protagonista.
'Obi-Wan Kenobi' está centrada en la huida a Tatooine de su protagonista. / Lucasfilm LTD. 2022

Obi-Wan no solo destaca por el regreso de Ewan McGregor, sino que también lo hace por ser el personaje mejor escrito de toda la serie. Con abismal diferencia. Su arco es el de un hombre que debe aprender a aceptar un hecho traumático de su pasado y aprender que no tuvo la culpa de que Anakin se perdiera en el Lado Oscuro. El escocés no solo está a la altura del reto, sino que es lo mejor que tiene esta serie. Y, además, pudimos volver a escuchar su icónico “Qué tal/Hello, there”. Fan service, sí, pero del bueno.

Por ponerle una pequeña pega, desde el principio se nos mostró la incapacidad de Obi-Wan por contactar con su maestro, Qui-Gon Jinn, como prueba de su falta de conexión con la Fuerza. Todo apuntaba a que habría un regreso de Liam Neeson (que ya sabemos que retomará el personaje en otro proyecto) como parte importante de su proceso, pero finalmente quedó relegado a un cameo al final un tanto insulso. ¿Será porque es el anticipo de una segunda temporada?

2. La batalla final contra Darth Vader

Hayden Christensen regresa como Darth Vader
Hayden Christensen regresa como Darth Vader / Disney+

Desde que se anunció que Hayden Christensen regresaba como Darth Vader, sabíamos que todo iba encaminado a una épica batalla final entre Obi-Wan y Anakin/Darth, reviviendo el mítico Duelo en Mustafar. Es lo que todos los fans esperaban ver y para lo que existía la miniserie. Y, aunque no está a la altura del que vimos en el La venganza de los Sith (emularlo era casi imposible), cumple con las expectativas.

La batalla entre ambos es el clímax perfecto para la serie. Tras un duelo de espadas láser espectacular, aunque algo deslucido por el exceso de la cámara en mano, y un alarde de manejo de la Fuerza, Darth Vader acaba imponiéndose a su antiguo maestro. Cuando todo parece perdido, Obi-Wan recupera su conexión con la Fuerza y la determinación de recuperar a Anakin. Y cómo nos alegramos.

Nunca habíamos visto a Obi-Wan tan poderoso ni desatando todo su poder hasta ahora. Darth Vader ha sido siempre uno de los mejores villanos de la historia del cine, su mera silueta ya infunde terror, como hizo patente Rogue One. Por eso, verle recibir tal paliza de su antiguo maestro coloca a Obi-Wan a la altura del jedi que siempre se nos dijo que era pero que tampoco llegamos a ver del todo. Directa a una de las mejores escenas del universo Star Wars.

3. Leia

Leia es la protagonista de 'Obi-Wan Kenobi' y no Luke
Leia es la protagonista de 'Obi-Wan Kenobi' y no Luke / Disney+

Mientras que Star Wars aún no consigue encontrar su camino lejos de los Skywalker, es de agradecer que en esta ocasión hayan dejado a un lado a Luke para centrarse en Leia. El personaje recibe todo el protagonismo que merecía en la tercera película de las secuelas y que, por desgracia, no pudo tener por el fallecimiento de Carrie Fisher.

Y lo hace a través de una valiente niña de 10 años. Escribir bien un niño siempre es difícil, y es cierto que a veces la serie no sabe qué hacer con ella y resulta incluso algo repelente. Pero, sobre una balanza, son más las virtudes que los defectos. La niña es aguerrida, decidida, astuta y una líder natural. Si antes hablábamos del viaje al pasado con Ewan McGregor, la Leia niña recuerda en cada gesto y en cada plano a la de la trilogía original… y a Padmé Amidala.

LO MALO

1. Las conveniencias

Leia escapa escondida bajo la túnica de 'Obi-Wan Kenobi'
Leia escapa escondida bajo la túnica de 'Obi-Wan Kenobi' / Disney+

Si los personajes y el duelo entre héroe y villano eran lo mejor de la serie, lo peor, de lejos, es su guion. La historia está plagada de conveniencias y casualidades para que la trama avance y los personajes puedan escapar de ciertas situaciones. Son demasiadas para repasarlas todas, pero nos vamos a quedar con la más flagrante y ridícula: las persecuciones. Y, especialmente, el secuestro de Leia.

Cómo puede ser que tres adultos no sean capaces de coger a una niña a la carrera en bosque abierto. No solo es mala la dirección de esas escenas, que carecen de tensión, es que encima resalta que los actores tienen que esforzarse por no coger a la niña ante la evidente superioridad física que les separa. Lo único que supera este absurdo es Obi-Wan escapando del castillo de Vader con Leia bajo la túnica y que, por lo que sea, nadie se percata del evidente bulto con patas que esconde. Ridiculeces que te sacan mucho de la serie.

2. Falta de originalidad

Obi-Wan debe llevar de vuelta a Leia a casa
Obi-Wan debe llevar de vuelta a Leia a casa / Disney+

Obi-Wan Kenobi podría haberse llamado perfectamente The Mandalorian 2.0 y no habría pasado nada. Un héroe roto con heridas de su pasado rescata a un niño y se embarca en una misión a través de varios planetas para llevarlo de vuelta a su hogar. Con esta descripción, ¿sabríais decir cuál es la serie de la que estamos hablando? La respuesta es ambas.

Y es que, al final, parece un refrito de muchas cosas. Hacer guiños está bien. El fan service, hasta un punto, es bueno. El ya citado hello, there, la forma III del Soresu para pelear de Obi-Wan, o ciertas líneas de diálogo reutilizadas son guiños que el fan agradece. El problema es cuando tus nudos principales son idénticos a los que ya hemos visto antes.

Pongamos un ejemplo. Cuando Obi-Wan derrota a Darth Vader, le rompe la mitad del casco, revelando el rostro desfigurado de Anakin… exactamente igual que hizo Ahsoka en Star Wars Rebels. Entonces, ¿qué aporta de nuevo la miniserie? Al final, cae en ese indulgente interés que vemos en las franquicias más famosas de explotar el producto a través de apelaciones a la nostalgia en vez de buenas historias.