'La serpiente de Essex' acierta con su drama romántico atmosférico y su pareja protagonista
Críticas
'La serpiente de Essex' acierta con su drama romántico atmosférico y su pareja protagonista

Un monstruo marino, una viuda que ansía ser libre y un párroco enfrentado a la superstición de sus feligreses. Esos son los ingredientes de 'La serpiente de Essex', el drama de época que estrena Apple TV+ y que sitúa a Claire Danes y Tom Hiddleston ante un romance imposible.

Por Marina Such - 13 May 2022

Una de las características más claras del Romanticismo es que la naturaleza y el clima suelen reflejar el estado interno de sus personajes. Si están atormentados y viviendo un conflicto que parece imposible de resolver, los veremos frente a mares embravecidos, bajo cielos oscuros y tormentosos y soportando los embates del viento. En La serpiente de Essex, la serie que Apple TV+ estrena hoy, las dudas y la sensación de estar perdidos de sus protagonistas se transmiten a través de la niebla que cubre las marismas, la lluvia y las nubes que ocultan el Sol de Essex. Y de la amenaza de esa criatura mítica de quien los lugareños temen que arrastre al fondo del mar a los pecadores.

La miniserie adapta un libro de Sarah Perry que se mueve entre las supersticiones ancestrales de una región de pescadores, con la vida marcada por las mareas, y los avances que empiezan a surgir en el Londres victoriano. Es el choque de dos mundos: el del párroco Will Ransome (Tom Hiddleston) y el de Cora Seaborne (Claire Danes), que acaba de enviudar y que quiere salir de la sombra de un marido agresivo y controlador. Lo mejor que se le ocurre es lanzarse de cabeza a investigar si esa serpiente de Essex de la que hablan los periódicos no es, en realidad, un animal casi prehistórico olvidado por la evolución.

El inicio de la serie, con una joven metiéndose en el mar casi como ofrenda a la criatura, puede dar la sensación de que va a haber un componente de misterio que impulse la trama, pero no es así. Lo que la mueve es el esfuerzo de Cora por salir al mundo de nuevo y por aprovechar los resquicios de modernidad que aparecen en la sociedad. Era habitual para las mujeres de clase alta de la época interesarse por los fósiles y la historia natural, pero lo era un poco menos que se dedicaran a buscarlos en las playas (aún eran más inusuales figuras como la de Mary Anning, cuyo trabajo aparece en la película Ammonite). Cora y sus amigos de Londres llegan a Essex representando un mundo moderno que parece estar muy lejos de aquellas marismas.

El centro de la serie está en la atracción que se genera casi enseguida entre Cora y Will. Es la clásica atracción de los polos opuestos, pero tampoco tanto. Cora quiere demostrar científicamente que la serpiente existe y que no es ningún monstruo legendario, pero no hace más que inflamar la seguridad de los vecinos de que el Diablo está entre ellos. Will, por su parte, niega categóricamente que la serpiente sea real e intenta que sus feligreses mantengan el sentido común, lo que es difícil en medio de ese paisaje y esa complicada vida.

Claire Danes y Tom Hiddleston tienen entre ellos esa chispa necesaria para que veamos que, por mucho que se resistan, es inevitable que en algún momento acaben juntos, aunque él esté casado y ella enterrara a su marido hace pocos meses. Danes, sobre todo, lleva sin problema el peso principal de la serie sobre sus hombros y construye a una heroína moderna pero llena de contradicciones. Su tozudez y su obsesión por la serpiente (y sus privilegios de clase) la vuelven ciega a cómo sus acciones afectan a las personas a su alrededor, especialmente a su ama de llaves, Martha (Hayley Squires), un personaje que se va revelando poco a poco y que acaba siendo uno de los más interesantes.

También lo son dos jóvenes médicos que entran en la órbita de Cora y que son, igualmente, otra representación de esos avances modernos. El que gana más relevancia es Luke (Frank Dillane), ambicioso y encantador, obsesionado con ser el primer cirujano en realizar una operación a corazón abierto. Si él y su amigo Spencer son la ciencia, Martha es la conciencia social que adquiere cada vez más importancia en la época ante las terribles condiciones en las que viven los trabajadores de todas esas fábricas sobre las que las personas de la misma clase que Cora construían sus fortunas y su posición.

Frank Dillane es el doctor Luke Garrett en 'La serpiente de Essex'.
Frank Dillane es el doctor Luke Garrett en 'La serpiente de Essex'.

Los episodios de La serpiente de Essex suscitan muchos asuntos sobre los que hablar. Algunos se discuten de forma explícita y otros están bajo la superficie. Además, no solo es Cora la que se ve enfrentada a personas demasiado asustadas para abandonar sus supersticiones. El propio Will es quien más lo sufre porque él vive allí y son sus vecinos y sus feligreses quienes se dejan llevar por la sinrazón. Pero La serpiente de Essex tampoco se convierte de pronto en El tercer día. No siempre se mueve por el camino que parece más obvio (el retrato de la mujer de Will es uno de esos aspectos) y lo que le importa más es la evolución de Cora.

Técnicamente, por supuesto, es una serie impecable, con una dirección de Clio Barnard que huye de las convenciones más tradicionales de los dramas de época y que enfatiza el lado romántico (y romántico en el sentido más literal del movimiento literario decimonónico). La individualidad de Cora se resalta no solo a través de su cabello pelirrojo, sino de su vestuario, con unos cortes y unos colores que la separan del resto de personajes (y unos jerseys que no desentonarían entre las colecciones de otoño/invierno de unas conocidas multinacionales europeas de ropa).

La serpiente de Essex puede recordar en ocasiones a La casa de las miniaturas, y es verdad que Tom Hiddleston ya ha había hecho un personaje no demasiado diferente en La cumbre escarlata, pero merece mucho la pena. Claire Danes es una gran elección como Cora (sustituyó a Keira Knightley, que era inicialmente quien iba a protagonizar la serie), tiene una colección de personajes muy interesante y su ambientación está muy lograda. Otra más para la buena racha de estrenos de Apple TV+ en 2022.