La ciudad es nuestra

V.O: We Own This City 2022
  • 1 temp.
  • Drama

Ficha técnica

Productores/as:
Reena Rexrode
Directores/as:
Reinaldo Marcus Green
Reparto:
Don Harvey
,
Jon Bernthal
,
Wunmi Mosaku
Guionistas:
David Simon
,
George Pelecanos
Ver serie

Veinte años después de The Wire, obra maestra indiscutible de la televisión, el guionista David Simon regresa a ese inframundo llamado Baltimore con La ciudad es nuestra, un drama policial que se basa en hechos reales y que, a golpe de tensión, nervio y contundencia, quiere retratar el auge de la corrupción y la degradación de un cuerpo de élite que tenía por misión barrer la droga y la violencia de las calles, pero que acabó desatando una guerra aún peor.

Baltimore, 2015. La sospechosa muerte de Freddie Gray, un joven negro bajo custodia policial, ha provocado una ola de disturbios. Tanto que se ha alcanzado un nuevo récord de asesinatos. Bajo presión por una investigación federal sobre la muerte de Gray, la policía de Baltimore pide ayuda al Sargento Wayne Jenkins y a su unidad de élite para librar las calles de armas y drogas. Y funciona, hasta que Jenkins y sus hombres comienzan a tener demasiado poder.

Uno de los detalles más llamativos del proyecto es que La ciudad es nuestra adapta la novela de no ficción We Own This City: A True Story of Crime, Cops and Corruption, obra del periodista de investigación Justin Fenton, del diario Baltimore Sun. En ella retrata el ascenso y la posterior caída de la Fuerza Especial de Rastreo de Armas de Baltimore, la cual acabó siendo acusada en 2017 de extorsión, brutalidad y reventa de drogas confiscadas, entre otros delitos.

De alguna manera, el origen de todo esto viene de los 70, cuando el gobierno federal empezó a militarizar a las fuerzas del orden en su lucha contra el narcotráfico. Aquí, la brigada de agentes de Jenkins se hizo legendaria por su eficacia retirando armas ilegales y rastreando dinero ilícito. Esto les dio más poder y libertad de acción, hasta convertirse en una organización criminal que sembró el terror por las calles y que abusó de su posición, corrompiéndose por completo.

Sobre este paño trabajan David Simon y su socio George Pelecanos, quienes venían de trabajar juntos en The Deuce, Treme o, por supuesto, The Wire. Pero Pelecanos no es el único que repite con Simon, pues el equipo de guionistas de la serie también cuenta con el talento de William F. Zorzi (Show Me a Hero) y Ed Burns (La conjura contra América), viejos compañeros de cuando escribían a Omar Little, James McNulty o al villano Stringer Bell en la citada The Wire.

Detrás de las cámaras se encuentra Reinaldo Marcus Green, director nacido en El Bronx, cuya fama se disparó tras el éxito de El método Williams, cinta que le valió el Oscar a Will Smith en 2022. En lo que respecta a su carrera televisiva, Green debutó en la desconocida First Step allá por 2016. Después, sus trabajos más destacados residen en el drama criminal Top Boy y en la miniserie documental Estados Unidos: La lucha por la libertad.

En el ámbito artístico, el elenco está nutrido de rostros talentosos: Jon Bernthal (The Punisher); Jamie Hector (Bosch); McKinley Belcher III (Ozark); Darrell Britt-Gibson (Barry); Josh Charles (The Good Wife), doble nominado al Emmy; Dagmara Domińczyk (Succession); Don Harvey (The Deuce); Rob Brown (Treme); David Corenswet (The Politician); Lucas Van Engen (City on a Hill); Ian Duff (New Amsterdam); o la nominada al BAFTA Wunmi Mosaku (Loki), entre otros.

Más allá de las inevitables comparaciones con The Wire, la serie cosechó críticas enormemente positivas tras su lanzamiento. “Intensa”, “hipnótica” o “impactante” son algunos adjetivos que usó la prensa especializada para definirla. En este sentido, la propia Collider dijo lo siguiente en su reseña: “Jon Bernthal y Wunmi Mosaku brillan en este cáustico análisis de lo que sucede cuando el poder se escapa fuera de control (...) Cuando se dispara, es espectacular”.

En definitiva, La ciudad es nuestra es todo lo que esperas de David Simon, para lo bueno y lo no tan bueno. Y es que, aunque sus historias suelen ser densas, con narrativas llenas de subtramas y saltos temporales, el conjunto es siempre contundente, sólido y arrebatador. La suya es una mirada única y cruda, que apunta a las miserias del sistema. Porque como decían los creadores: al final, “Baltimore es un microcosmos de lo que pasó en todo el país”.